lunes, 24 de septiembre de 2007

Wall-e, verano del 2008



Wall-e será la película de Pixar para el 2008. El teaser visto antes de Ratatouille muestra algo sorprendente. Una película de animación 3D muda. Se trata de un proyecto en el que el protagonista habla con una mezcla de sonidos metálicos y electrónicos. Al final del teaser se le puede oir pronunciando su nombre en su maravillosa voz sintética.


El creador de la difícil tarea de darle voz y sonido a Wall-e es Ben Burtt. El director del film es Andrew Stanton, basado en una historia propia. Se trata de su primer proyecto arriesgado. Fuera de las convenciones clásicas, de las que hacían muy buen uso hast ahora, Pixar intenta algo diferente por primera vez.




Varias eran las voces que se alzaban contra la inquietante falta de riesgo creativo de Pixar despues de Cars. Su impecable factura técnica y sus guiones limpios y sin mácula, eran éxitos asegurados. Pero el mercado cambia a su antojo, y la misma fórmula que hizo caer a Disney Animated Pictures podía jugarle una mala pasada a su heredera. Parece que lo tienen todo controlado. Despues de la dulce transición que representa Ratatouille, Pixar lanza una propuesta nueva. Volviendo al personaje adorable en la tradición de E.T., crea un robot solitario en una Tierra abandonada mucho tiempo atrás por sus habitantes. Lo que parece ser un simpático robot del hogar, deberá sobrevivir en nuestro planeta abandonado.



Ben Burtt es el mítico creador de la voz de R2-D2. Además de todo el resto de diseño sonoro de Star Wars y Indiana Jones. Pixar lo contrató muy sabiamente hace un tiempo con intención de introducirlo en su círculo creativo de directores, además de diseñarle un lugar de trabajo muy especial para él. Parece que el próximo verano veremos los frutos de tal colaboración.

Si la película logra resultados discretos en taquilla debido a su giro de registro... bueno, no creo que ocurra, pero dado el caso, para eso exste la nueva dinámica de Pixar de película anual. La maquinaria se ha movido de forma veloz para poder estrenar un film anualmente. El peligro de ésta estructura de producción es similar al que hundió a Disney o Dreamworks (que recordemos ha perecido recientemente, manteniendo exclusivamente una división basada en la franquicia Shrek). Crear un sistema de producción contínua tiene el peligro de no poder frenar a tiempo una divergencia de mercado, elementos externos y circunstancias inesperadas. El tiempo promedio de producción de un film son 4 años. Lo que implica que por lo menos dos equipos trabajan simultáneamente en dos films en éstos momentos, y eventualmente, hasta 3 o 4 lo harán en el mismo espacio tamporal. Eso significa que si algo inesperado pide un freno a la estructura de producción, al menos 2 o 3 proyectos quedarán mutilados. Al menos eso ocurrió con la inexpugnable Disney. Y con Dreamworks algo similar ha ocurrido, al no mantener un plan de producción ordenado y bajo tutela creativa, la competencia de Pixar se ha hundido entre docenas de estrenos de películas 3D anuales. El mismo camino apunta Sony Imageworks, e incluso Blue Sky si no se reinventa a sí misma.

Probablemente Pixar haya aprendido mucho de las tonterías que hizo Eisner en la compañía del ratón. Pero claro, el problema del éxito es la autoindulgencia. Que se lo digan al barça.
Pero viendo la ruta creativa de Wall-e, cuesta creer que Pixar vaya a tener problemas en los próximos años. Parece que han ejecutado el volantazo necesario cada cierto tiempo.

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