viernes, 23 de mayo de 2008

Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull (Steven Spielberg - 2008)



Indiana Jones es una de las más famosas franquicias del mundo del cine. Ha aportado grandes cosas al medio y ha definido los límites y las convenciones de género de forma limpia y espectacular al mismo tiempo. Su legado cultural está en los corazones de las generaciones que vivieron su infancia en los años 80, recorriendo esa década de principio a fin en una trilogía para el recuerdo popular. La efígie del héroe con látigo, sombrero y sonrisa burlona es imponente, pero nada dura para siempre. 20 años despues, la éxitosa franquicia estaba oxidada. Las nuevas generaciones de jóvenes y niños no han vivido un estreno cinematográfico de aventuras clásicas desde los tiempos de The Mummy y The Mummy Returns, así que Lucas decidió volver a desempolvar el sombrero mágico de Indiana Jones, ese que siempre vuelve con un golpe de viento.


Hasta aquí nadie tiene ningún problema. Volver a rodar una franquicia despues de 20 años con estilo, saber hacer y respeto por las generaciones que la disfrutaron tiempo atrás con la primera trilogía... a alguien le suena? Lucas? cof, starwars, cof, cof...
Y aquí sí tenemos un problema. El asunto del contexto cultural y el hecho fílmico. Una serie de películas bajo una franquicia supone un reto de fabricación. Necesita de actores carismáticos mayores que sus personajes que soporten la ridícula fama veraniega; directores con mano de hierro y visiones claras del producto; productores hábiles que sepan rentabilizar inversiones altísimas de las compañías añadiendo algunos chistes al guión; y guionistas sin alma que se maten a trabajar para todo el mundo anteriormente citado y así no se asesinen unos a otros durante el rodaje.


Básicamente, Indiana Jones 4 sufre del problema básico de cualquier franquicia que reflotan impunemente 20 años despues. Ya no es su lugar. Ya se hizo Indiana Jones, y se hizo muy bien. Spielberg ya no es el mismo, ni Lucas ni Ford. Y aún así el esfuerzo es titánico y sorprendente. Pero para empezar, Janusz Kaminski tuvo que imitar la fotografía de Douglas Slocombe. Kaminski imitando a alguien... Lucas, ya casi ni se acuerda de esas convenciones que ayudó a inventar hace casi 30 años con Raiders of the Lost Ark... Incluso Ben Burtt volvió a la película despues de dejar el cine tradicional y taleguero para retirarse cómodamente a Pixar Animation. Por supuesto que Spielberg no es el mismo tampoco. Hizo la Lista de Schindler. Y pensó que satirizar nazis despues de hacer una crónica del holocausto de 3 horas, era un poco desagradable. Y no me lo invento, parece ser que ése fue su razonamiento para irse por el camino stalinista.


Sin duda la ambientación y el setting de guión es fantástico. Todo ese set-up de la CIA y el FBI y la amenaza roja y las bombas atómicas... un pueblo para las pruebas nucleares con maniquíes... la verdad es que es un acierto elegante. Las piezas combinan muy bien. Añadimos un sidekick con carisma de motero jamesdeaniano y peleas de colege boys contra gang rockers... y queda muy fino el reestablecimiento y la vuelta del protagonista 20 años despues.




Pero vayamos al asunto.

SPOILERS PELIGROSOS

Si no la has visto, pues ya sabes lo que toca. Bajo tu propia responsabilidad... Hablemos de los asuntos feos. Los monos y los aliens. El fetichismo de Spielberg por los aliens es patológico. Cuando muera y le hagan la autopsia, descubrirán unas marcas extrañas de utensilios metálicos dentro de su recto. Y eso lo explicará todo. Tengo que reconocer que soy uno de los pocos defensores del Alien Ending de I.A (una película de Stanley Kubrick dirigida por Steven Spielberg). Pero esto ya huele un poco. Si lo hubiera hecho cualquier otro director, pues no se notaría nada, incluso sería obvia la referencia a la amenza nuclear, la guerra fría y el space opera del Pulp de los años 50. Pero nada es casualidad. Resulta que el simpático llevaba jodiendo con el tema de los aliens mayas desde 1989, la fecha de estreno de La Última Cruzada. Y 5 vueltas de guión despues (8 guionistas en varias tandas), y un presupuesto de 185 millones, tenemos platillo volante, y de los gordos gordos. Más grande que el de Encuentros en la Tercera Fase, sí. No puede evitarlo. Le gustan.


Pero ése no es el tema. Le gustan los aliens y los platillos, sí. Pero en 1981 hubiera hecho el primer Indiana Jones con una guerra de platillos volantes contra nazis para ver quien se quedaba el Arca de la Alianza. Si le hubieran dejado, claro. El problema no son los aliens, y ni siquiera son los sórdidos monos de la persecución. Recordemos que el el templo maldito saltan de un avión en un bote hinchable. El problema es que nosotros vimos la encarnación de una franquicia, en su inicio y en su fin. Y ese proceso fílmico y cultural no es reproducible. Porque forma parte de una década sintónica y unas vivencias compartidas. Es similar el conflicto generacional que suponen las dos trilogías de Star Wars. No se puede reproducir un fenómeno cultural. Porque los tiempos, los valores, los individuos, el lenguaje fílmico, las conveciones de género y la tecnología y procesos industriales del cine han cambiado. Eso no quiere decir que éste Indiana Jones es malo. Al contrario, es un prodigio de mímesis y convenciones autoreferenciales. Pero para las generaciones que han vivido el primer fenómeno en los 80s, resultará algo complicado.


Recordemos que las nuevas generaciones no han visto las primeras películas. No, no las han visto, no gritéis ni mireis a otro lado. Es cierto. No han visto la trilogía original de Indiana Jones. Probablemente saben más de Indiana Jones a partir de otros medios como los videojuegos, la TV, cómics y refenrencias cruzadas o alusiones culturales. Pero en la mayoría de casos, no han visto esas películas. Con esos tiernos ojos, y recordando los estrenos de cine de aventuras de los últimos años, quizá entenderemos algunas elecciones a priori extrañas o desconcertantes en ésta película. Porque Indiana Jones y la Jodida Calavera de Alien con papel de plata por dentro no es para nosotros.


En este punto ya no tengo mucha credibilidad, ya que formo parte de los adoradores de Indiana que se saben diálogos de las primeras películas y alguna vez han imitado los gestos burlones de Harrison ford. Que voy a decir, son mi infancia. Ví Indiana Jones en Busca del Arca Perdida con 3 años en una sesión contínua con mis padres. Entramos en el cine justo cuando la bola gigante perseguía a Indy. Y esa escena se grabó a fuego para el resto de mi vida. Creo que mi madre me tapó los ojos cuando los soldados nazis se derriten. Pero tampoco me acuerdo mucho.


Abreviando. Los monos dan por el culo bastante. Hay un momento que se ve la maqueta de la tumba de Orellana. El 3D, mates y motion Blur de las persecuciones se ve demasiado en algunas escenas. Cate Blanchett es una grandísima actriz, pero con esa peluca y ese acento no asusta un carajo. Durante 45 minutos, se enlazan escenas de acción dentro de otras escenas, dentro de otras escenas, para crear la megaescena de acción sin pausa mas larga que recuerdo. Incluso más larga que... es que no puedo recordar nada más largo. Y la calavera a veces parece que esté rellena de papel de plata Albal. Por decir unas pocas cosas que me han fastidiado puntualmente. Y obviemos el tema de los aliens, que ya está aclarado que es una patología del director. Y que si por él fuera, nos pondría a todos a buscar ovnis cada tarde.
Aparte de todo esto, la película tiene una serie de escenas y aciertos de producción muy elegantes y algunas escenas realmente espectaculares. Y por factura técnica y artística, está por encima del listón medio del género.
Es obvio que empieza una nueva etapa en la franquicia. Shia Lebouf toma el testigo graciosamente, que no el sombrero. Y Spielberg ya ha oficializado que habrá más películas, con cameo al estilo Sean Connery de Harrison. Se aventura otra trilogía, con la Calavera como punto de partida. Y probablemente tenga el mismo ritmo de acción frenética y sin pausa que nosotros, pobres treintañeros, encontramos tan súmamente acelerado y cansino. Nada puede resultar tan atractivo despues de media hora de persecución en camión. Nada. Si equilibras la tensión dramática con escenas de pausa y construcción de personajes, la audiencia tiene tiempo de crear expectativas. Pondré un ejemplo muy sencillo. Si preparas durante 4 minutos la caída por una cascada gigante, cuando se caiga será intenso. Si preparas esa caída durante 10 segundos y añades dos caídas más consecutivas cada vez más grandes, precedidas de 5 escenas de persecución concatenadas... y le añades 5 obstáculos más de guión en 8 minutos... tienes una Gimcana carísima...
Vaya, creo que he hecho la review más larga de un film desde que posteo en el blog. No puede haber sido una mala película despues de todo.



1 comentario:

Artemio dijo...

Mi estimado Xavi.. creo que estoy muy de acuerdo contigo en esta película.

Me divertí, me encabrone mucho, y sal+i mentándole la madre a Lucas y Spielberg.

Disfrute los personajes e interacción entre ellos. Odié la trama principal.