jueves, 17 de julio de 2008

Iron Man, El Orfanato, Caótica Ana, Mass Effect, Call of Duty 4 Modern Warfare, 10.000 B.C.,



De vuelta al tajo. Nueva conexión y muchas películas atrasadas que evaluar. Muchos juegos tambien. Haremos un repaso de los últimos 6 meses y todo lo que quedó en el tintero por culpa de la vagancia y los cortes de suministro. Al lío pues.


Iron Man (Jon Favreau - 2008)


Sorpresiva película de héroes de cómic. Despues de una intensiva carrera de films basados en toda la parrilla de superhéroes de los universos Marvel, DC e incluso otros productos como Sin City, Hellboy, Spawn y 300, llega una de las más frescas y sólidas propuestas hasta ahora de todos los intentos de rentabilización del universo Marvel. Spiderman ponía el listón a un nivel sólo superable por Zack Snyder o Chris Nolan.
Hulk fue un desastre de taquilla y crítica muy polarizada. Obras menores y ridículas como Elektra, Daredevil, Punisher y Fantastic 4 (ambas entregas) daban una sensación de blandenguería a muchas de las adaptaciones.
Pero contra todo pronóstico, la primera incursión de Marvel en solitario como productora ha resultado en un éxito de venta de entradas y frikis satisfechos. La crítica y los fans han respondido muy favorablemente. Y realmente la película empieza a crear un universo cohesionado y apuntalado para soportar el concepto del crossover a lo largo de los próximos 10 años. El personaje de Stark es sólido y humano, tal y como espera cualquier aficionado maduro. Pero a otros niveles de lectura satisface las necesidades primarias de acción y ritmo con gran habilidad. La construcción del personaje y de la armadura es completamente anacrónica a los orígenes históricos de Iron Man, pero de alguna manera consigue reexplicar los mismos conceptos básicos que hace 40 años en un ambiente bélico moderno.

Sin duda, el efecto Afganistán es complejo. La integración de la cosmogonía Marvel en la sociedad contemporánea es de una peligrosidad delicada, pero el suertudo Favreau crea un cóctel que funciona y planta las semillas de las futuras secuelas de héroes forzosamente entremezclados. Quizá, bajo una decisión de empresa, la compañía decide correr la misma suerte que el Capitán América en Civil War, cómic de éxito aplastante en los últimos años. Quizá esa decisión les otorgue un nuevo poder de confrontación con las compañías coproductoras suficiente para garantizar el trabajo creativo de sus ávidos guionistas. Quizá creen un nuevo subgénero. O quizá Iron Man sea un espejismo.

De cualquier forma, la película es intrigante. Su capacidad para convencer es enorme. Y su héroe goza de la popularidad necesaria para que una película de Hollywood funcione realmente. Porque en Hollywood todo se reduce a los actores. Al final del día, todo está encima de ellos, esperando aplastarlos, tengan o no servoarmadura.


El Orfanato (J.A. Bayona - 2007)


Una sorpresa enorme. Ante el panorama de la película de terror sobrenatural en la estela de Los Otros (Alejandro Amenábar - 2001), la propuesta de El Orfanato parecía como mínimo gastada. Guillermo del Toro suscribe como productor ejecutivo la película, con un apadrinaje extraño, aunque emotivo. Incluso introduce al mítico Edgar Vivar en escena, leyenda mexicana y personaje único. Así pues, desde el punto de vista más reticente, el film de Bayona (exalumno del ESCAC, y bandera de su tan cacareada primera generación) partía como propuesta en tierra ya labrada.
Es una grandísima película de terror sobrenatural. Superando prejuicios, expectativas y el terrible peso de la ópera prima. Bayona domina el lenguaje y el ritmo. Crea un personaje lleno de empatía, un niño de mirada sincera y una médium inquietante con pasmosa facilidad. construye un complejo personaje lleno de crujidos, picaportes y escaleras. Y desarrolla un final catártico haciendo uso de la dispersión emocional y la sorpresa cinemática. Pequeños detalles algo menos brillantes no hacen sino darle carisma a la película. El padre neutro, los pequeños pero carismáticos huecos de guión, y el baile de anacronismos no hacen sino darle calidad humana al film.
Quizá su mayor pecado sea la similitud con Los Otros a nivel estético y con Poltergeist a otros muchos niveles, pero el uso de los recursos de género acarrea no ciertos problemas con clásicos modernos como la genial obra de Tobe Hopper.
Un brillante éxito para el cine español de terror. Y un aplauso para un apadrinamiento realmente conmovedor.



Caótica Ana (Julio Medem - 2007)


Caótica Ana merece mi más sincera repulsa. Nunca me sentí tan defraudado y encabritado con un trabajo tan mediocre de un director tan brillante. Las palabras sobran realmente, ya que es inútil poner en unas líneas la cantidad de malas decisiones e insensateces que la película de Medem consigue desarrollar en menos de dos horas. Es una broma cruel e injustificable, como si de pronto, alguien hubiera mezclado los planos de otra película de 4 horas de duración con escenas de prueba y diálogo, y perdiendo un par de rollos por el camino. A mitad de película, juré que había sido abducido 15 minutos y me había perdido un trozo de película. No podía creer la elipsis que estaba viendo. El inicio me hizo estremecer de dolor por su infantilismo. Su final apoteósico me hizo morderme el puño hasta sangrar. Es extraordinario lo fuera de foco que se puede estar al gastar dinero público y privado. Lo más doloroso sin duda, fue reconocer que, en efecto, era una película de Medem. Porque su protagonista era un calco de Silke y Najwa, en mirada y voz. Porque sus recursos seguían ahí. Porque sus interpreataciones rallaban la locura, como a menudo ocurre en sus películas. Y porque sus gestos y tics seguían ahi, intactos, llorando de dolor.



Mass Effect (Bioware - 2007 - 2008)


Videojuego de Bioware, expertos en el género y brillantes constructores de mundos. E incluso así, supera con creces los sueños húmedos de cualquier aficionado al género sci-fi y la Space Opera. Las reminiscencias a Farscape y Galáctica són hermosas. El carisma de los protagonsitas es luminoso. La banda sonora es maravillosa, tanto como sus cuidados gráficos y diseño de producción. Pero la ambientación y la narrativa están por encima de la media y lo separan del resto de RPGs. La mezcla de gráficos hi-tech y diseñño alienígena con músicas intrigantes y espaciales crea una atmósfera propicia para un desarrollo narrativo lleno de subidas y bajadas. Los momentos claves de la historia son de una intensidad épica y a la vez íntima. La catarsis y las decisiones tomadas dejan una huella inolvidable durante esas 30 horas básicas de juego. Un viaje por los relés de Masa y la navegación por el mapa estelar de la galaxia deja una huella indeleble en el fan de la ciencia ficción.
Y las antiguas mecánicas de construcción de personaje por stats avanzables nivel a nivel, son un acierto, junto a la construcción de escuadra y equipamiento personalizado (herencia de clásicos como UFO y Terror From The Deep). El equilibrio entre aventura interactiva con elecciones morales, narrativa cinemática y libertad exploratoria confirman a Mass Effect como una joya de género que atesora algunos de los mejores momentos RPG de los últimos años.




Call Of Duty 4 Modern Warfare (Infinity Ward - 2007)


Otra joya del videojuego moderno. En esta ocasión se trata de un recopilatorio de las mejores escenas y posibilidades del Shooter empaquetadas en una historia corta pero convincente y un multiplayer casi perfecto. El motor de juego es impresionante. Su manejo de luces, físicas, modelos completos y texturas de alta resolución todo al mismo tiempo a 1680x1050, es una obra de ingeniería. Un punto de inflexión en los motores de juego para shooter.
El mercado de engines está en su momento más jugoso. Con el Cryengine de Cytek (Crysis, FarCry 1 y 2...), Unreal Engine III, Id Tech 5... el de Valve... y ahora el de Infinity Ward, sumándose a una cantidad ingente de juegos de gráficos realistas que soportan luces de ambiente con sombras suaves dinámicas y texturas de alta resolución.
Call of Duty 4 es el comienzo de una nueva generación de videojuegos bélicos. Para el público hardcore, representa un gran juego en una evolución lógica del mercado. Pero para el público masivo y consumidores de Carrefour, es un paso de gigante. Las estanterías estuvieron vacías mucho tiempo, con el juego agotado por navidades. La espera a nuevas remesas hizo que fuera sueprventas más de 3 meses seguidos. Y aún se habla de su supuesta peligrosidad moral. Algunos inteligentísimos periodistas norteamericanos hablaron del aparente realismo del juego y de la confusión en los pobres adolescentes víctimas de tan macabro juego de matar.
Lo dicho, el paso ha sido culturalmente enorme, aunque desde dentro se haya disfrutado de una manera más comedida.




10.000 B.C. (Roland Emmerich - 2008)


Un aparente éxito de taquilla (105 millones de presupuesto para 270 millones de taquilla Worldwide...) que acompaña a una más que mediocre película de tribus neolíticas. Emmerich es un experto en las grande épicas al estilo Stargate, Independence Day o The Day After Tomorrow. Y falla completamente al visualizar de nuevo una historia monumental. Las pretensiones son probablemente ridículas. El punto de partido es poco agraciado, y el rapto de turno es más que insulso. La construcción de personajes, trama, antagonistas, y esa tan querida cultura egipcia de Emmerich, son del todo mediocres y faltas de espíritu épico. El lenguaje anacronizado de tribus de hace 10.000 años ya no funciona por culpa de películas como La Pasión de Cristo. Suena ridículo un guerrero con lanza y rastas hablando inglés.
Sin mucho preámbulo, 10.000 consigue aburrir por su infinta habilidad para encajar todas las convenciones de género de la forma menos creativa y original posible.
Sólo merece la experiencia cinemática por un plano secuencia de unos 40 segundos sobrevolando miles de esclavos que construyen las pirámides de egipto con ayuda de mamuts. Esa escena debe haberse dilapidado medio presupuesto. El medio presupuesto que podían heber invertido en actores con carisma suficiente para una película supuestamente épica.



Y descanso por hoy, que me duelen los dedos. Bueno, no es cierto, no me duelen. Pero me empieza a cansar el esfuerzo memorístico de recordar todas las emociones, sensaciones y juicios de valor que me causaron todas estas películas, juegos, (y en el siguiente post) cómics, libros y discos. Buenas noches.

No hay comentarios: