lunes, 18 de agosto de 2008

The Whole Wide World, In The Mouth of Madness, Hitman, Jumper, There Will Be Blood, The Happening



De nuevo apuntaré brevemente una tanda de reseñas de mis últimas noches de cine veraniegas. Algunas de ellas son revisitas a viejas películas y otras son descubrimientos de este año, con más o menos suerte. Veamos que sale.




The Whole Wide World (Dan Ireland - 1996)

Curioso biopic sobre uno de los más famosos escritores pulp americanos del siglo pasado, Robert E. Howard. Conocido sobretodo por su personaje Conan y otros héroes fundacionales del género de espada y brujería como el Rey Kull o el peculiar Solomon Kane.
La película trata de su relación con Novalyne Price, una profesora con la que mantuvo una complicada relación a lo largo de sus últimos años. Y de forma sencilla pero emotiva, recorremos aquellos compases de la vida de Howard hasta su trágica y temprana muerte en 1936.

Haciendo uso de recursos curiosos en ocasiones y llanos a partes iguales, Ireland nos conduce a una escena de beso pasional inolvidable. Una de las mejores escenas de beso que puedo recordar, con una Reneé Zellweger más profesional de lo que me esperaba en una película menor como es esta. Una pequeña sorpresa, con tímidas incursiones en el Edipo de Howard hacia su madre y algunas bonitas escenas de introspección fantástica en su universo personal de espada, brujería y machismo despiadado.

Tengo que decir que pese a sus valores cinematográficos en ocasiones cercanos al telefilme, la película consigue arrancar y emocionar dignamente con la pareja protagonista y su triste desenlace.



In The Mouth Of Madness (John Carpenter - 1995)

Genial relato de terror metalingüístico del genial John Carpenter. Uno de sus mejores trabajos y mi favorito desde siempre. Aguanta el paso del tiempo con una estoicidad extraordinaria y unos recursos brillantes, dignos de ser recordados.

Se trata del mejor film rodado hasta la fecha basado en la obra de H.P.Lovecraft. Sin mencionar al genio de Providence, Carpenter hace una tesis del monstruo interior, del terror ancestral y la cosmogonía del miedo, a través del concepto de best-seller tan típico de los años 90.

En un retrato fascinante del comercio editorial en EEUU, introduce a un Sam Neill en estado de gracia, ofreciendo muecas de horror y paranoia psicótica en dosis industriales. Urdiendo personajes secundarios como la viejecita del motel o el ciclista fantasma, la mitología de En La Boca Del Miedo se hace terrorífica y atemporal. Con sus convenciones de género, sus pueblos fantasma, su puerta a otro mundo y el avatar del mal, encarnación del eterno antihéroe Lovecraftiano que descubre el monstruo en el cosmos interior.

Brillante Carpenter, Sam Neill, Jurgen Prochnow y los inquietantes habitantes de esa película de terror que le da alas a la literatura del mal entendido Lovecraft.



Hitman (Xavier Gens - 2007)

El punto de partido es un videojuego, de nuevo. Y bajo la premisa del presupuesto ajustado, actores noveles y equipo primerizo, Hitman sorprende por su ligereza bien llevada.

La película es un fracaso absoluto en términos de casting. el protagonista es incapaz de soportar el peso de la película y está completamente falto de carisma. en cambio, la coprotagonista hace un trabajo mucho menos ambicioso y triunfa en su pequeña parcela, interpretando a una superviviente de la Rusia moscovita podrida.

Timothy Olyphant es un desconocido sin capacidad de construir un personaje, por sencillo que sea, en este caso. Y el guión es tremendamente flojo y casi paródico en ocasiones. Pero el ritmo y el buen hacer directorial salvan la película y la hacen más que comestible, en su modesta hora y media de balazos y asesinos con pistolas.

Olga Kurylenko ha despertado la atención de Hollywood y se ha convertido en chica Bond en el próximo filme: Quantum of Solace. Olyphant es aquel Thomas Gabriel de la Jungla 4.0, el villano experto en seguridad nacional que tantos cabreos se pilla con John McClane. Pero su trabajo aquí es realmente pobre, quizá culpa de un director primerizo.

De cualquier forma, Hitman es entretenida y disfruta de un buen ritmo, algo no tan fácil de ver en estos días, con excepción de Dark Knight... una clase maestra de cómo darle momentum a un film de acción y profundidad dramática. Pero a eso iré más tarde...



Jumper (Doug Liman - 2008)

Liman, director del primer Bourne y amante de los leitmotifs musicales electrónicos, ensaya dirección de actores con un mediocre Hayden Christensen. Y para desgracia nuestra, no consigue extraer gran cosa del ofuscado joven padawan.

Jumper tiene una factura técnica impecable. Con un gran trabajo de postproducción, edición de sonido, y montaje a la altura de las grandes superproducciones. Pero con un más que insuficiente protagonista que apenas consigue mostrar un pequeño abanico de posibilidades dramáticas a su personaje, abandonado por la madre, con un poder que no ha pedido pero le convierte casi en un dios y en una búsqueda moral de estar por casa. Los paralelismos con el denostado Anakin son más que sospechosos.

Jamie Bell (Billy elliot) en cambio, le da suficiente color a la trama como para aguantar hasta el final con un mímino de suspense, ya que Samuel L. Jackson es una mera caricatura extraída del mundo del cómic, aunque el film provenga de una novela de Steven Gould.

El inicio es esperanzador, pero en cuanto entra en escena Christensen, todo se vuelve borroso, y se desdibuja a intermitencias con ayuda de Jackson. Haciendo de una gran propuesta, una película tramposa y de guión apresurado.



There Will Be Blood (Paul Thomas Anderson - 2008)

Cambio de registro de mi idolatrado Paul Thomas Anderson. Usando por primera vez una novela (en este caso de Upton Sinclair), escribe una adaptación para rodarla con un sistema totalmente nuevo y una planificación de rodaje más clásica, al estilo de la época dorada de Hollywood y con un cast encabezado por una leyenda como Daniel Day Lewis.

Al estilo del Jackie Brown de Tarantino, Anderson cambia de registro con valentía y entra en la crónica histórica reciente de EEUU, para explicar el relato de un magnate del petróleo, pionero de las extracciones en las inexploradas tierras norteamericanas.
El director deja de lado el drama coral y se adentra en la construcción y mitificación del actor. El protagonista inunda la pantalla y goza de toda la atención de la cámara. Daniel Day Lewis brilla con una intensidad cegadora. Y Paul Dano, su escalofriante antagonista, da una réplica a Lewis digna de haber sido premiada con más consideración.

La música de Greenwood es de una gravidez mortecina. La fotografía del habitual Robert Elswit recuerda al genial Nestor Almendros en el Badlands de Terrence Malick. Y por descontado, las habilidades de dirección de Anderson rozan la genialidad en algunas escenas clave. El ritmo y momentum de There Will Be Blood es muy pecualir y muy poco convencional. Todo apunta a un lugar. Todo el petróleo fluye a presión y a buen ritmo hacia un desenlace mítico y de una frialdad espeluznante. Este hombre sabe cómo acabar las películas y producir una catarsis explosiva que deje una impronta emocional en el violado espectador. No diré más acerca del final, pero es de una genialidad emocionante.

Paul Thomas Anderson tiene tanto talento en sus venas que sus films echan chispas y caminan solos. Sus películas se convierten en entidades independientes, como hijos bastardos de un emperador jovenzuelo y juguetón. Su amor por sus películas le convierte en una apuesta segura en el escaso panorama de cine de autor dentro del sistema de estudios.
Oscar a la mejor fotografía y al mejor actor, Daniel Day Lewis.



The Happening (M. Night Shyamalan - 2008)

Irritante y ridícula película de catástrofes y suspense sobrenatural. Un batacazo más del en otros tiempos genial Shyamalan.

The Happening parte de una premisa reescrita varias veces por inverosimilitud. Pero con su extraña y desmesurada megalomanía, Shyamalan consigue rodar otra ridícula película, despues de su fracasada Lady in The Water. No hay mucho que decir de la espantosa actuación del pobre Mark Wahlberg. Ni de las caras de estupor de todos los integrantes de la película, actuando de las formas más absurdas y creando un ambiente falto de intensidad dramática y del antaño genial suspense del director.

El evento en cuestión no responde a convenciones, ni a géneros, ni a experimentación cinematográfica. Es de una tozudez inexplicable. Y resulta increíble cómo alguien del talento de Shyamalan puede perder el norte y el foco. En este caso, el sol giró alrededor de los planetas, haciendo eses y chocando un par de veces con Venus.

Todos los indicios conducen al final de la carrera de M? Night... a la espera de ver sus resultados con un proyecto titánico, la película de Avatar: The Last Airbender, el gran éxito de la TV animada estadounidense.
Una decepción, y una sensación de pérdida de tiempo realmente molesta... Y van dos seguidas... Así que creo que debo volver a ver The Sixth Sense y recordar lo que significa estar enfocado.

1 comentario:

hitors dijo...

a mi no me parecio tan mala la verdad, creo que al final la pelicula toca un tema que si hubiera sido contado hace 10 años tendria mas "punch", ahora con todo global warming, pues ya la naturaleza nos esta hablando sola, no?