martes, 5 de agosto de 2008

Speed Racer, Hancock, Wanted, Doomsday



Speed Racer (Andy & Larry? Wachowski - 2008)

La mejor película de los Wachowski desde Matrix. Cine experimental en estado puro. Una adaptación de un manga con Susan Sarandon y un chimpancé de protagonistas. Un subidón de energía e ilusión infantil divertido y emocionante.

Speed Racer es una de esas propuestas nuevas que el cine ha lanzado en los últimos años para defenderse con uñas y dientes ante la invasión de calidad en las series de TV. Los Wachowski demuestran que tienen talento y que con un poco de foco pueden aguantar el nivel en una película completa.

La diversión es el elemento fundamental. Pero las propuestas de dirección y tratamiento de la imagen son de categoría experimental. Elipsis retorcidas y fragmentadas en una película de target infantil. Líneas cinéticas emulando el manga y el anime. Composición bidimensional al estilo motion graphics en una película construida casi completamente en 3D. Paleta de colores imposible y reinvención de la secuencia de montaje. Algunas de las cosas que hacen en Speed Racer ni siquiera se atrevería a hacerlas Tarantino. Es fascinante cómo funcionan una serie de recursos de otra galaxia mezclados con las convenciones del cine de aventuras infantil. Se adelanta infinitamente a la brecha abierta por Robert Rodríguez y llega a un estado de inocencia formal que creía perdido en los díscolos hermanos Wachowski. Bravo por la pareja de directores frikis más extraña del cine actual.

Los Autos Locos, Lupin III, el anime de los 70s, ahí está todo, condensado de forma fantástica. Tejido en ocasiones de forma extravagante, pero emocionante. Carreras sin parar y un previo-climax visto una y otra vez en aquellas series de los sábados por la mañana. Una película que crea su propia mitología y nos lanza escenas tan conmovedoras como la de Speed Racer corriendo contra el record de su hermano. Y cómo se corre contra un récord? Si has jugado alguna vez a un videojuego de coches, reconoces el recurso del ghost. El coche que ostenta el record aparece semi-transparente en la pista, y debes ganarle para superar el time lapse. Ese tipo de recursos extraídos de un videojuego sólo pueden ocurrírsele a unos frikis como los Wachowski.

Bravo de nuevo. Una propuesta divertidísima que no cita a ningún filósofo del Siglo XVII, pero que cuenta con Susan Sarandon, John Goodman y un chimpancé digno de un oscar al mejor secundario. Mención especial para el niño que interpreta a Sparky y para Christina Ricci, que está preciosa.






Hancock (Peter Berg - 2008)

Una previsible decepción. Un gran punto de partida y una ejecución pastosa. El gran conflicto de Hancock es el guión fragmentado y tijereteado. Los efectos especiales son fantásticos en su mayoría. Y las escenas de acción están bastante bien planificadas. Los climax son muy dignos. Pero los anticlimax dan ganas de ir a mear. Hancock sufre de síndrome de Anakin Skywalker. Las transformaciones por arte y gracia de Dios (o Ron Hubbard) se hacen pastosas. El discurso de la autosuperación y el objetivo de ser un hombre mejor y arreglar los fallos es ridículamente cienciólogo. La mano de Will Smith empieza a ser mas negra que su piel. Despues de I Am Legend y Hancock quedan pocas dudas de su poder de decisión en las películas que protagoniza.

El giro de guión central es sorprendente pero estúpido. Le da un sentido completamente opuesto a toda la película. Y eso habitualmente es positivo, pero en este caso, pisotea las pocas cosas interesantes que proponía en los primeros compases. Y en la propuesta se quedan las virtudes de Hancock. Una propuesta que parece una pataleta de Hollywood al éxito de las películas de superhéroes. Allá en los 90s Hollywood negaba sistemáticamente cualquier guión basado en un personaje de cómic. Los trajeados decían que el dinero sólo estaba en Superman y Batman. Y cualquier otra cosa era perder el tiempo y los recursos de las grandes productoras. Se deben sentir realmente estúpidos últimamente. Y Hancock parece un producto extraído de algún ávido trajeado que cree que puede superar el éxito de Dark Knight con una propuesta pastosa.







Wanted (Timur Bekmambetov - 2008)

Peliculón de verano. Y por qué diablos he visto Wanted antes de que la estrenen en cine? por tonto... por no fijarme... Pero lo remediaré en Septiembre, cuando estrenen oficialmente la película. Estas cosas me pasan por creer que todos los estrenos son mundiales.
Pero vayamos a la película. Es un peliculón de verano. El ritmo, las interpretaciones y fraseos, los efectos especiales, la música, y la propuesta visual y estilística son una pequeña joya.

El cine de acción pega coletazos. en los últimos años ha sido sustituido como género de blockbuster veraniego por el de superhéroes. Algunas propuestas como Bourne y La Jungla 4.0 le han dado empujoncitos. Pero definitivamente está agonizando. Wanted está a caballo. Se presenta como híbrido, al adaptar un comic de J.G. Jones en formato de película de acción tradicional.

Wanted es lo que debería haber sido Matrix. Una propuesta basada en el triángulo dramático y el suspense hitchcockiano bajo una propuesta visual moderna y revolucionaria, cosa que Matrix clavó en las retinas de medio mundo en aquel verano de 1999. Pero el tono es fundamental en una película en la que se curvan las balas. Y precisamente en el tono desenfadado y un poco juguetón acierta de lleno la película de Bekmambetov (Guardianes de la Noche).

Sin intentar revolucionar el género, pero perfeccionando sus recursos y giros, Wanted expresa el ansia de venganza heredado de Rambo y la pasión por el asesinato de James Bond. Angelina Jolie y Morgan Freeman le dan algo de porte a un protagonista al que auguro una carrera prometedora, James McAvoy.

Una fantástica propuesta veraniega y un clásico moderno del cine de acción. Porque curvar las balas en el aire es tan divertido y "over the top", que hace que te relajes y disfrutes de todo lo demás.





Doomsday (Neil Marshall - 2008)

La oveja negra del fin de semana. Y con un tono de decepción bastante jodido. Todo por culpa de las primeras películas de Neil Marshall.

The Descent es una sublime película de terror espeleológico. Y Dog soldiers una propuesta fresca y terrorífica con pocos medios. La carrera de Marshall parecía clara y de un futuro brillante. Pero tuvo la genial idea de creerse consagrado y ponerse a hacer homenajes. En este caso, parece necesitar hacerle un homenaje a Mad Max. Y bueno, el resultado como poco, es desconcertante.

ATENCIÓN, SPOILERS

El tono de la película es tan extraño que roza la tomadura de pelo. Juega a las reglas de la serie B con métodos y recursos de serie A. Y por supuesto añade los chorretones gore característicos, acompañados de un desnudo gratuíto realmente hilarante. Todo aderezado con carreras, tropezones, neopunks, caballeros medievales y tanquetas blindadas que resisten impactos de mortero y ataques con armas biológicas. Como buena serie B, el vidrio de la tanqueta se rompe con una flecha y mata al conductor. En otro caso, hubiera sido de aplauso y medio. Pero en Doomsday, no queda claro el porqué de la serie B y sus macarradas. No se juega del todo limpio con el sufrido espectador. Y en medio de los trompicones está Bob Hoskins. Pobre Bob, SuperMario te dejó medio tocado.

FIN DE SPOILERS

El caso es que, ni siquiera puedo decir que es una mala película. Realmente es un digno homenaje a Mad Max. Pero Max tiene su espacio, su tiempo, su momento. Y ni es lo suficientemente pronto para ponerse a hacer homenajes, ni es necesario hacerlo con tanta fidelidad durante 20 minutos y despues rodar otra cosa en las antípodas temáticas. Parece un caso de pataleta creativa. De acuerdo, olvidemos Doomsday, y para la próxima, por favor, vuelve a dirigir terror psicológico con equipos de rodaje pequeños y actores entregados.



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