martes, 5 de mayo de 2009

Dragonball, 25 Años de Bola de Drac

Han pasado ya 25 años desde la creación de Dragonball, en aquel lejano 1984 por un mangaka llamado Akira Toriyama. El éxito de su obra, adaptada a anime en 1986, fue de proporciones cósmicas. Más de 500 capítulos de animación, dividido en 3 series, 42 volúmenes de manga, 14 videojuegos, 17 documentales y ventas de consumo superiores a los 4.000 millones de dólares.














Las imágenes que acompañan son homenajes de mangakas:

























01 - Eiichirō Oda (One Piece)
02 - Masashi Kishimoto (Naruto)
03 - Shinya Suzuki (Mr. Fullswing)

Dragonball supuso, junto a la película Akira de Katsuhiro Otomo, el boom del anime y el manga en occidente a principio de los años 90. Basado en Viaje al Oeste, el clásico de la literatura china, Dragonball sitúa a un niño llamado Goku en una realidad alternativa y fantástica, similar a la creada para la obra Dr. Slump, publicada en 1980 y origen creativo de Toriyama.
El mundo de Goku es una mezcla entre lo oriental y lo accidental, con tecnología futurista y grandes tradiciones. Un lugar creado a base de enormes islas, rodeado de agua y plagado de bosques y parajes naturales inspirados en Japón, China o el sureste asiático.
Personajes antropomórficos, humanos con pelos de colores y animales parlantes como Oolong o Puar (un cerdo y un gato? que vuela) pueblan la serie, junto con otros personajes fantásticos creados en el universo fantástico que Toriyama había inventado.




































01 - Yoshio Sawai (Bobobo-bo Bo-bobo)
02 - Yusuke Murata (Eyeshield 21)
03 - Noriaki Kubo (Bleach)

El éxito de Dragonball se atribuye a varios motivos. Por un lado, su fenomenal estructura de aventuras al estilo más clásico, buscando las bolas de dragón por todo el mundo en compañía de sus amigos y superando obstáculos cada vez más difíciles. Todo aderezado por unos antagonistas en ocasiones divertidos y entrañables como Pilaf, o terribles némesis de orígen maligno como Piccolo.
Uno de los arcos argumentales con más éxito fueron las aventuras de Goku contra el ejército de la Cinta Roja (Red Ribbon). Lleno de luchas èpicas contra sus generales, sus robots y la búsqueda de tesoros escondidos en lugares peligrosos. En uno de los capítulos se produce el cross-over con Dr. Slump, y Arale hace amistad y con Son Goku, creando situaciones imposibles y entrañables.































01 - Kentaro Yabuki (Black Cat)
02 - Yasuhiro Kanō (Pretty Face)
03 - Miki Itō (Granada)

Los otros arcos argumentales de éxito fueron las ediciones de los Torneos de Artes Marciales, épicas batallas para descubrir los personajes más variopintos y disfrutar luchas entre amigos, en ocasiones rivales. El final de los primeros 150 capítulos es la titánica lucha entre la reencarnación de Piccolo y el Goku adolescente que transicionaba entre el el prqueño Goku cabezón de los inicios y el adulto de Dragonball Z.







































01 - Nakaba Suzuki (Kongo Bancho)
02 - Kenichi Sakura (Dragon Drive)
03 - Kenjiro Takeshita (Kakeru)

Dragonball Z fue una revolución temática. Goku pertenecía a una raza alienígena de guerreros cósmicos y Piccolo era un habitante del planeta Námec, el orígen de las bolas de dragón. Freezer era el gran antagonista, otro alienígena.
Fue una revolución, tanto a nivel de tono, con más violencia de la nunca vista y por su transición a una estructura moral más adulta. El proceso de crecer con la audiencia lo ha repetido J.K Rowling con su saga Harry Potter y los resultados han sido parecidos.
A mitad de la serie, Dragonball Z se volvía repetitiva, y daba orígen a otro gran villano, Cell. Y despues de la interminable saga de robots asesinos y viajes en el tiempo, aparecía el último en discordia, Buu, haciendo uso de un poder hasta ahora poco explorado, la magia.





























01 - Norihiro Yagi (Claymore)
02 - Arina Tanemura (Full Moon o Sagashite)
03 - Ryo Azuki (W Pinch)

La longevidad de la saga es un caso único de éxito cultural y propagación memética. Llegando a todos los rincones del mundo, Dragonball ha sido un éxito entre niños y adolescentes durante 15 años. La cantidad de productos relacionados con la saga es indecente, y algunos fenómenos locales como el de las fotocopias a principios de los 90 fueron realmente intensos.

El 5 de Abril se estrenó Dragonball Kai, una remasterización de la serie Dragonball Z, con intro y ending nuevos y tratamiento digital de la imagen. La narrativa se ha cambiado ligeramente, haciéndola más parecida al manga original, y los frames dañados originales se han suprimido. Pero viendo el resultado final a calidad HD, hay que decir que la remasterización de la imagen es pobre. La imagen vibra y la resolución se nota hinchada de un material original pobremente escaneado.

























01 - Rikdo Koshi (Excel Saga)
02 - Kouta Hirano (Hellsing)

Dragonball sigue siendo una franquicia de sorprendente éxito. Los fans de hace 15 años siguen recordando la serie y el manga con cariño. Pero habrá que ver si las nuevas generaciones seran afines a las aventuras de Goku o encontrarán un sustituto más fiel a los nuevos tiempos. Se habla de One Piece como el heredero del espíritu de Dragonball, y otros hablan de Naruto como la repetición de la fórmula serializada. De cualquier forma, las sagas de animación son cada vez más escasas. Los costes de producción son muy altos, y en vista de la crisis del anime en Japón, se esperan tiempos duros para las series del estilo.
Pero hay algo seguro, una buena saga con personajes carismáticos genera más dinero que una trilogía de Peter Jackson. Goku morirá algún día, pero morirá rico y gordo.




Dragonball Evolution (James Wong - 2009)


Se diría que es un completo fracaso, en el sentido más amplio de la palabra. Pero sorprendentemente, es una eficaz película de aventuras infantil, con un buen ritmo, peleas y humor limpio. Y quizá eso es un pecado inexcusable para las legiones de seguidores mayores de 20 años que crecieron con Dragonball y ahora no saben como encajar el golpe en la mandíbula de James Wong.

Ni al caso comparar la fidelidad con la obra original. Se trata de una pobre excusa para hacer un film infantil de aventuras y efectos especiales. Con unos prostéticos para Piccolo más que lamentables, el villano de la película es un auténtico chiste comparado con la tragedia Shakesperiana de la serie original, llena de violencia, venganza y redención.



Justin Chatwin no es un mal actor para el papel, pero el primer Goku era considerablemente más joven, siendo el interpretado por Chatwin el de la última parte de la serie, enfrentado al hijo de Piccolo, nacido de un huevo. Pero Chow Yun Fat se convierte en una caricatura de sí mismo, interpretando al maestro Muten Roshi, sin caparazón de tortuga y con camisa hawaiana.
Emmy Rossum tambien abraza a su papel de Bulma con alegría, y consigue simpatizar rápidamente, sobretodo cuando lanza su cápsula Hoi-Poi. Aunque quizá la única actriz cómoda en su papel es Jamie Chung, que por alguno extraño motivo, parece disfrutar de su papel de Chi-chi (pronunciado Chi-Chí, para evitar males mayores).

Dragonball es una película que dura una hora y 13 minutos, con escena secreta y cliffhanger final a mitad de créditos. Los personajes viven en un pseudo-EEUU, con una ambientación occidental y un tono completamente alejado de la obra original. Incluso los efectos especiales se alejan del aspecto tradicional del Kamehameha o los poderes de Piccolo, convirtiéndose en halos de energia dispersa y montones de capas de post-producción. Los decorados y localizaciones no tienen nada que ver tampoco con los icónicos lugares de la serie y manga, como los bosques en los que crece Goku o la isla del Torneo de Artes Marciales. Prácticamente nada es lo que debería ser. Y todo se convierte en un mal chiste cuando los rumores sitúan el presupuesto entre los 45 y los 60 millones de $. Algunas fuentes cifraban el coste total en 100 millones, aún habiendo rodado prácticamente todo en México y usado estudios de post-producción baratos en otros países.

La recaudación hasta el momento es de 55 millones de $ en todo el mundo, un auténtico desastre, pero previsible en una época del año muy poco adecuada para las películas infantiles.
Peor aún la recaudación de 8 millones en EEUU... en 2.181 salas... es una hecatombe para una película de ese presupuesto y distribución, pero en Asia, en países más humildes y menos acostumbrados a los hits basados en leyendas propias, ha tenido un arranque muy decente, compensando la tragedia de taquilla que se vive en occidente.


El planteamiento del film era erróneo desde un principio. Otra de esas adaptaciones de éxitos comerciales al sistema norteamericano y el patrón estético y moral de Hollywood. Pero ya hace unos años que la fórmula no funciona de igual manera. El público ha superado ciertas barreras, gracias al avance cultural generacional, pero los trajeados de Hollywood siguen igual de ricos e igual de ignorantes a los cambios que se producen a su alrededor.



Sin duda, es una bofetada para cualquier persona que haya crecido con Dragonball, pero en el sentido más estricto del género de aventuras y artes marciales, es una decente y divertida película infantil, al estilo de aquellas divertidas secuelas de los Kung Fu Kids pero con los soportes tecnológicos de Spy Kids. Que nadie espere ver una película melancólica, que le recuerde a su infancia o juventud. Ni siquiera se utiliza la música original.
Sospecho que la culpa de que Goku vaya al instituto y sea el friki de la clase es fruto de High School Musical.

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