domingo, 23 de mayo de 2010

Lost, The End

.
Por exagerado que pueda parecer, la emisión simultánea a escala internacional del season finale es uno de los eventos televisivos de la década que termina. Y será recordado como uno de los puntos de inflexión en la distribución de TV.

La cantidad de seguidores de Lost que siguen los capítulos por medio de redes P2P o descargas de servidores de alojamiento es enorme. Existen grupos de traducción en infinidad de idiomas que preparan en unas pocas horas los subtítulos de cada cita semanal. En estos últimos años, la distribución de series por medio de fans ha sido un fenómeno imparable. Y Lost ha sido una de las principales culpables.
No es casualidad que hace unos escasos días se presentara "Google TV", la nueva apuesta de distribución de TV a través de internet de Google, en coalición con Logitech, Sony e Intel.
.
Las ventajas de este sistema son evidentes, y la cadena ABC parece haber entendido el poder de convocatoria de la masa crítica de seguidores que la serie. La anticipación al capítulo 23, The end, hace saltar chispas en Facebook y Twitter. Blogs de medio mundo adelantan las últimas teorías antes del desenlace. Locke y Jack vuelven al principio, a su guerra moral, a su batalla narcisista que les ha tenido dando vueltas durante 6 años, flashbacks no incluídos.

Precisamente esa vuelta a la estructura de liderazgo del arranque de la serie ha sido uno de los pocos aciertos de esta extraña sexta temporada. Por culpa de unos guionistas metidos en una batalla imposible de ganar, la calidad episódica de Lost ha sido muy irregular. Y los memes y chascarrillos sobre algunos elementos dramáticos han corrido como la pólvora en los últimos 3 meses. No se puede olvidar al tinerfeño Ricardo, su biblia para aprender inglés y la dichosa pastilla de té verde venenosa del japonés misterioso.
.
No obstante, el poder mediático de la isla y sus protagonistas es imparable. El uso de Lost en las conversaciones cotidianas y la universalidad de la serie de J.J. Abrams es un fenónemo inexplicable, sobretodo por esa increíble mezcla de géneros y la superpoblación de cliffhangers capítulo tras capítulo.

Algunas de las costuras de la serie se han visto comprometidas. Personajes como los Kwon, Sayid, Kate y Hurley se han visto obligados a ceder sus sillas en el juego. 6 temporadas ramificando el entramado y multiplicando las incógnitas necesitaban una podadora industrial. Y se han visto los tijeretazos con demasiada facilidad. Ahora a Jack le entran las prisas para arreglar a Locke junto con la isla, sabiendo que el humo negro se escapa por esas costuras que han quedado mal remendadas.
.
Abrams es un genio loco que domina a la perfección la prestidigitación. Nos hará mirar a un lado mientras saca un oso polar de su manga en el que escaparemos felices de la isla esquizofrénica.





.

No hay comentarios: